Dos trabajos de investigación y desarrollo se presentaron en Innovar 2015

dosificación pulpasComo resultado de la implementación del proyecto “Planta polivalente para el procesamiento de frutas” que se ejecuta con en el marco de las Iniciativas de Transferencia de Innovación de la UCAR, fueron seleccionado dos proyectos de procesamiento de fruta tropical misionera.

Pulpa de fruta en envase flexible y Despulpadora Multi-frutas, son las innovaciones que forman parte del catálogo de Innovar 2015. En ambos casos se destaca el potencial de trabajo al que vinculan tanto a pequeños frutihorticultores, como al desarrollo de agroindustrias y fabricantes de maquinarias de la provincia. El ingeniero y magister en Tecnología de los Alimentos, Rodrigo Núñez Hinostroza, de la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA C.R. Misiones,   destacó como antecedente el trabajo que se viene realizando con apoyo del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP) que financió, a través del Componente de Iniciativas de Transferencia de Innovación (ITI), el Proyecto de la Planta Piloto para el procesamiento de Frutas que se encuentra en funcionamiento desde 2014.

Para llevar adelante este proyecto se conformó la asociación ad hoc ADFRUM (Asociación para el Desarrollo de la Fruticultura Misionera) de la cual participan diferentes entidades, entre ellas cooperativas de productores, el Ministerio del Agro y Producción de la Provincia, la Escuela Agrotécnica Eldorado, la Fundación DINCyT, el INTA y su cooperadora.

En el concurso nacional de innovación productiva compitieron con más de 1.300 proyectos y ambos quedaron entre los 400 seleccionados para el catálogo.

El ingeniero Nuñez contó que “las pulpas de fruta eran un objetivo específico del proyecto Planta Piloto Polivalente para el Procesamiento de Frutas con sede en la EEA Cerro Azul. La despulpadora fue un logro adicional que obtuvimos.”

La despulpadora versátil procesa cualquier tipo de fruta – maracuyá, mango, ananá, entre otras- y no necesita de otro equipo adicional o de tratamientos previos como puede ser el pelado o escaldado.  Los técnicos conocían este tipo de máquinas en otras partes del mundo, pero no existía a nivel nacional. Es así como empezaron a trabajar a partir de un modelo estándar, en conjunto con la Metalúrgica Industrial Indunox (de Leandro N. Alem), en el diseño y fabricación de una nueva despulpadora de frutas, cuya versatilidad y ventajas comparativas la hacen únicas en el mercado nacional actual. Ésta permite procesar desde mangos enteros, ananás con cáscara o maracuyá seccionado a la mitad, sin la necesidad de adosar equipos auxiliares o realizar tratamientos previos de pelado o escaldado.

Para el investigador del INTA, el procesamiento de frutas en la provincia de Misiones, abre un sin fin de oportunidades para el agro local. Remarcó que las pequeñas agroindustrias pueden ser un sostén muy importante de la producción de frutales con la fruta del lugar. De esta forma, en la estación experimental y con la maquinaría desarrollada se apuntó a obtener pulpas y jugos de fruta provenientes de esa producción.

Diferencialmente para el caso de las pulpas se pensó en envases flexibles tipo doypack, que permiten una fácil manipulación y tienen un contenido de unos 400 gramos. Pero lo más importante es que logramos mantener la pulpa en condiciones estables sin necesidad de permanecer en una cadena de frío.

Sobre el futuro comercial, Núñez consideró que hay muy buenas perspectivas. “Por la opinión de empresas distribuidoras en la Argentina que se dedican a la comercialización de estos productos, y que actualmente se deben importar en gran medida, están muy interesados y nos contactaron para ver de qué forma podemos trabajar juntos. También las empresas que utilizan pulpa de fruta o jugo para elaborar sus productos, como son grandes licorerías, nos han contactado para ver cómo podríamos llevarles muestras y analizarlas. Además, cadenas de heladerías nos han comentado que los productos que estamos obteniendo son de excelente calidad; nuestros productos tienen mucho potencial en el mercado gourmet y coctelero”.

Núñez recordó que al comenzar el proyecto, se dieron cuenta de que había poco desarrollo de las pulpas de fruta en nuestro país. “Las pulpas que no tienen cadena de frío, generalmente y casi en su totalidad se comercializan en latas. Pero estos envases tienen muchas desventajas con respecto a los envases flexibles. Eso nos llevó a decidirnos por los doy pack que estamos utilizando”.

Una vez resueltos por el envase ideal para comercializar las pulpas de fruta, Núñez recordó que encontrar un abastecedor no fue fácil. “Nos querían vender una bobina completa con 80 mil envases, que para nosotros por el almacenamiento y el precio se nos volvía inalcanzable”.

Finalmente,  destacó que la empresa Novapacking S.A. de Pilar, Buenos Aires,  proveyó de una cantidad acorde con las necesidades de esta etapa de desarrollo y experimentación para la obtención de los productos. La fruta que mayormente ha sido procesada hasta el momento fue el maracuyá; esto es debido a que desde hace varios años se está trabajando en este cultivo y tienen una parcela de donde pueden obtener la fruta. “Habíamos pensado que podríamos procesar mango en mayor cantidad, pero por las frecuentes lluvias del año pasado hubo poca producción; igualmente llegamos a procesar algo de esta fruta porque la conseguimos con algunos productores”. Otra de las frutas que procesaron es el ananá, la cual fue provista por la CAUL (entidad que participa del proyecto), el durazno y la uva por el mismo motivo que el maracuyá.

Pulpas Genuinas.

Sobre los productos elaborados en la Planta Piloto de la EEA Cerro Azul, Núñez destacó que son productos completamente genuinos de cada variedad de fruta. “Hay pulpas de fruta en el mercado nacional que muchas veces no son lo que dicen ser. Pueden decir que son de mango o maracuyá, pero en general son de papaya u otra fruta que con agregado de saborizantes, colorantes y aromatizantes intentan imitar las características organolépticas de la fruta que figura en la etiqueta, pero nosotros queríamos pulpas 100% genuinas”. Además agregó que “cuando comenzamos a desarrollar los productos era condición necesaria comprobar el tiempo de vida útil de los mismos, para lo cual la Fundación DINCyT de Posadas (participante del proyecto), con su Presidente el Ingeniero Luis Brumovski y su directora Raquel Fretes, están realizando todos los análisis correspondientes. Ya hemos comprobado en algunos casos que han pasado ocho meses y la calidad no presenta alteraciones que malogren los productos. Nuestro objetivo igualmente era alcanzar los seis meses”, explicó el técnico.